ME DIRIJO A VOSOTROS
Todas las almas pueden sentirse abordadas por Mí, tanto las que están en la Tierra como las que están en el más allá, si tan solo Me escuchan voluntariamente. Porque Mi Palabra resuena en todos los seres conscientes que se abren a Mi mensaje, es decir, que están dispuestos a escucharme. Y este mensaje Mío trae dicha a quienes ya han abandonado sus cuerpos físicos, pues se llenan de fuerza y luz, según su grado de madurez y su deseo.
Sin embargo, lo seres humanos en la Tierra no siempre perciben esta corriente de fuerza, porque no siempre permanecen en la esfera espiritual, porque sus cuerpos siguen expuestos a las impresiones del mundo terrenal, de modo que, por así decirlo, predominan las sensaciones físicas. No obstante, el alma recibe esta fuerza y la evalúa. Por lo tanto, la recepción de la Palabra por parte de un siervo devoto a Mí es de suma importancia para todo lo espiritual, pues es un proceso en el que participan innumerables almas, porque no hay límites en el reino espiritual, porque en el reino espiritual Mi Palabra resuena hasta el infinito, donde lo espiritual lleno de luz también escucha Mi mensaje y lo recibe con deleite.
Y así, las almas son alimentadas constantemente con alimento celestial, se les provee continuamente de luz y fuerza, y basta con que un ser humano se abra voluntariamente para que este alimento también le llegue, que es el alimento espiritual para el alma y la ayuda a madurar. Así pues, siempre depende del libre albedrío tanto del ser humano como también de las almas en el más allá que Mi Palabra sea escuchada por ellos, pues si lo permiten a través de su voluntad, entonces ellos también serán llamados sumamente bienaventuradas. Pues quien recibe Mi Palabra una vez permanece en la corriente de Mi fuerza de amor y nunca más podrá perecer, completará con éxito el camino del desarrollo ascendente, tiene garantizado salir de las profundidades y ascender a las alturas, porque recibe constantemente fuerza y luz de Mí.
La Redención de lo espiritual en el reino del más allá sería imposible, si no se proclamaría Mi Evangelio allí también a las almas, aunque sea mucho más difícil de convencer a tales almas que en la Tierra. Pero donde Mi Palabra puede resonar, las dudas de las almas disminuyen, puesto que deben prescindir de los placeres y bienes terrenales, comienzan a buscar otros bienes … y entonces un mensaje Mío las conmoverá profundamente y las hará reflexionar … Y ahora se rompe el hielo, ahora esperan que se repita y no desaprovechan ninguna oportunidad para oír Mi mensaje de nuevo.
Solo Mi Palabra puede lograr la Redención de lo espiritual, porque Mi Palabra es la proclamación de Mi voluntad, porque Mi Palabra es el Evangelio que Yo, como el hombre Jesús, proclamé en la Tierra … y porque solo a través de Mi Palabra las almas llegan a conocer a Jesucristo y Su obra de Redención. Todas las almas del más allá, así como todos los seres humanos en la Tierra deben encontrar el camino hacia Jesucristo, el divino Redentor, porque entonces también Me habrán encontrado a Mí y Me reconocerán a Quien una vez negaron. Y solo Mi Palabra puede lograr esto, que establece la conexión entre el Creador y Su criatura …
Las almas inmaduras en el más allá carecen de todo conocimiento, por lo que este se les debe ser transmitido. Yo no puedo dirigirme a estas almas directamente … pero a través de vosotros, ellas también pueden escuchar Mi Palabra si vosotros Mismos si la recitáis mentalmente o si se abren a escuchar Mi mensaje. Entonces, esas almas también podrán participar en las transmisiones; no se verán obstaculizadas si permanecen voluntariamente cerca de vosotros y escuchan lo que tengo que deciros, a vosotros, Mis siervos en la Tierra.
Entonces una gran bendición recaerá en vuestro trabajo para Mí y para Mi Reino, pues contribuiréis a la Redención de lo espiritual aún no liberado, y entonces Mi Palabra también puede resonar a estas almas y no quedará sin dejar impresión. Y entonces invocáis conscientemente a las almas que os fueron cercanas en la Tierra, y así también podéis estar seguros de que Yo prestaré especial atención a estas almas por el bien de vuestro amor por ellas. Porque gracias a vuestro amor puedo darles fuerza, y serán receptivas y dispuestas, y pronto pertenecerán a vuestro circulo constante, pues una vez que Mi Palabra las haya podido tocado, siempre desearán escucharla de nuevo y entonces no experimentarán limitaciones.
Por lo tanto, recordad siempre a estas almas y buscad ayudarlas, y Mi bendición reposará sobre vuestra obra. Siempre trabajaréis con éxito para Mí y para Mi Reino; ayudaréis a todos los que aún no han sido redimidos, porque toda obra redentora tiene un impacto transcendental y siempre gana nuevas almas que pueden cambiar las tinieblas por la luz …
Amén